Por: Mariana Gaviría
Cada día el querer ser perfecto se mete más y más en la cabeza de los jóvenes. Es por esto que, según un artículo publicado en la página web de la cadena de televisión estadounidense ABC, 40% de los jóvenes quisieran someterse a una cirugía plástica y tan sólo en Estado Unidos 335.000 menores de edad ya han pasado por el quirófano.
Pero esta idea estética de no estar a gusto con alguna parte de nuestro cuerpo y querer cambiarla con un poco de bisturí por aquí y otro por acá es más difícil de lo que parece en la serie de televisión Dr. 90210. No crean que sólo las mujeres somos las que pasamos por ahí, la cirugía plástica es ahora bastante común entre los hombres, tanto en reducciones como en implantes.
No todas estas cirugías son únicamente para subirnos el ego; muchos cirujanos se pasan años estudiando anatomía humana para hacer cirugía reconstructiva a alguien que seguramente se quería a sí mismo y que jamás pensó en hacerse una cirugía cosmética pero que, por cosas del destino, su rostro o su cuerpo quedaron desfigurados. Este un caso totalmente opuesto al de las personas que sólo por vanidad, quisieran operarse algo.
Para hacerse una cirugía plástica se requiere algo más que la necesidad de verse como una supermodelo o la de ser el más macho de todos. Requiere no sólo que el cuerpo esté maduro sino que, además, haya una madurez mental. Esta madurez incluye tener muy claras las razones por las cuales alguien se quiere someter a una cirugía cosmética; incluye el poder manejar el estrés que una cirugía de este tipo genera (que implica lo mismo que cualquier otra cirugía: anestesia, curación de heridas y otros graves riesgos).
Un adolescente, en su caprichosa cabeza de querer verse más lindo, puede llegar a no comprender la magnitud de un procedimiento de este tipo. Es necesario estar seguro de que uno quiere cambiar algo por uno mismo y no para complacer a nadie más, porque es el cuerpo de uno al que le van a meter el bisturí. Además entender que hasta los 18 años el cuerpo sigue creciendo y poco a poco se va acomodando: todavía, en esta etapa todo puede parecer muy grande o muy pequeño. Finalmente, saber que la apariencia no lo es todo, hay mucho debajo de cada epidermis. Por otro lado, la madurez también es necesaria después de la cirugía. Si el resultado no es el que uno esperaba, se necesita valor para poder asimilar el error que se cometió, ya sea porque se decidió mal al operarse o porque el resultado no fue el deseado. También hay que poder interpretar el hecho de que no somos perfectos, luego de la cirugía la mayoría de personas empiezan a buscarse más y más defectos, el procedimiento se convierte en una droga, donde cada vez se necesita más y más.
A la hora de pensar en la cirugía cosmética, no olviden que en la mayoría de ocasiones lo más sencillo y natural es lo más lindo. Y no es por mi manía de ser minimalista que digo esto.
Bibliografía
Izenberg, Paul H.. "Plastic Surgery." Nov 2006 Feb 10 2008 http://www.kidshealth.org/teen/your_body/beautiful/plastic_surgery.html
How young is too young." Dangers of Teen plastic surgery 02 Feb 2007 10 Feb 2008 http://abclocal.go.com/kgo/story?section=edell&id=4998686
|